Los colegios deben ser un lugar seguro para todos quienes son parte de la comunidad educativa…Pero una encuesta realizada por la UNESCO en el año 2021, indicó que el 54% de los estudiantes LGBTIQ+ han sufrido algún tipo de violencia escolar debido a su orientación sexual.
Entre los principales problemas que aquejan a esta comunidad, se encuentra la falta de visibilidad, la carencia de formación de profesores para encarar estas situaciones y la ausencia de contenido sobre identidades LGBTIQ+.
El hecho de que los estudiantes LGBTIQ+ sufran discriminación por su orientación sexual o identidad ha generado que sean más propensos a sufrir problemas de salud mental. En ese sentido, la depresión y el intento de suicidio son dos hechos que afectan a diario a estos alumnos/as.
Ante este escenario, resulta imprescindible que estudiantes, familias y la comunidad educativa en general ayuden a integrar a los diversos grupos con los que comparten en el día a día, con tal de evitar que un alumno/a en esta condición vea afectada su situación interna.
¿Cómo ayudar a integrar a los grupos LGBTIQ+?
- Generar empatía
Hablar con la comunidad escolar acerca de la violencia que sufren los alumnos LGBTIQ+, con datos, como, por ejemplo, que son el grupo de estudiantes que tienen la mayor tasa de suicidio y depresión, puede ayudar a mostrarle una realidad que puede ser desconocida para otros, y desde ese sentido, generar empatía.
- Crear protocolos anti agresión
Genera espacios seguros y protocolos que sancionen los malos tratos a una persona que se siente parte de esta condición o que está en proceso de transición, conteniendo de inmediato si se ejerce una agresión. Las agresiones, ya sean físicas o verbales, suelen darse en los recreos, por ende, el protocolo debe ser aplicable dentro de toda la escuela y sus espacios.
- Promover la educación sexual
Crear charlas e instancias para hablar sobre sexualidad, afectividad, autocuidado, género y salud mental es responsabilidad de cada establecimiento con tal de promover, naturalizar y aceptar a cada grupo, independiente de su condición. Llevar exponentes LGTBIQ+ a hablar de su experiencia también puede ayudar a comprender de mejor manera.
Como cierre, vale mencionar que el aula debe ser un espacio seguro tanto para estudiantes como para la comunidad educativa en general. Poder desenvolverse libremente y respetando a quien tenga al lado ayudará a formar personas tolerantes.