Pese a no ser oficial, cada 28 de junio se celebra el día internacional del orgullo LGBT+. El origen de esta fecha se remonta a 1969, cuando en el bar “Stonewall Inn” de Nueva York, se realizaron manifestaciones espontáneas contra un operativo policial que no permitió que homosexuales bebieran alcohol ni bailaran entre ellos.
Fue la primera vez en la historia que la comunidad LGBT+ realizó un alzamiento y se defendieron a sí mismos, atrayendo distintos grupos de gente que frecuentaban el lugar, evitando que la policía neoyorquina actuará.
Así fue el inicio de esta lucha, que se mantiene hasta hoy, donde cada vez es más normalizado el hecho de tener distintas tendencias sexuales. Incluso, el movimiento ha crecido, denominándose LGBTQ+.
¿Qué significa esta sigla? Es la inicial de cada identidad sexual, entre las cuales están las lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y queer. Además, cuenta con el signo +, que es una especie de integración a todos los colectivos que han surgido en el tiempo.
Padres y colegios: un rol conjunto
A pesar de la normalización lograda con el paso de los años, siguen existiendo comportamientos homófobos, especialmente en las etapas de crecimiento, como lo son la infancia y adolescencia. Los alumnos que sufren discriminación debido a su condición sexual están presentes y ahí es donde padres y establecimiento educacional deben alinearse.
La educación comienza en casa, por lo que el rol de los padres juega un papel fundamental en estos casos. Existen distintas formas de sensibilizar a niños y niñas acerca del respeto a la diversidad, hablándolo de pequeños o mediante cuentos, canciones, libros o películas, que ayuden a sensibilizar.
Y en los establecimientos educacionales, potenciar la capacidad de aceptación es necesario para tener una sana diversidad educativa. Permitirá un buen desarrollo del aprendizaje de niños y niñas, fomentando el entendimiento y solidaridad entre alumnos, dejando de lado las diferentes formas de discriminación, ya sea por su condición sexual, raza, clase o discapacidad.
El hecho de que los jóvenes crezcan en ambientes sanos y abiertos permitirá asumirse tal cual son, sin miedo u ocultamiento, preparándolos para evitar futuros comportamientos homófobos y aceptar la diversidad.